Muchas veces no prestamos atención a la fecha impresa en el envoltorio de los alimentos. Tenemos tanta hambre que directamente nos los comemos pasando por alto unos pequeños números que indican algo tan importante como la vida útil de ese mismo alimento. Y es que esta cifra es, nada más y nada menos que, la encargada de indicar el tiempo que transcurre desde la elaboración de los productos hasta su deterioro, siendo realmente relevante sobre todo en los alimentos más perecederos como los lácteos y carnes. Como estos tienen un mayor riesgo de contaminación para la salud humana hay que tenerlos un poco más bajo control.

Por otra parte, hay algunos productos que están exentos de identificar cuándo caducan o cuál es su consumo preferente (es el caso de las bebidas alcohólicas de más del 10% vol.). La razón detrás de esta circunstancia está en que estos sustentos no suponen ningún riesgo para la salud.

Ahora bien, conociendo que sí es importante la fecha de caducidad, nos hacemos la siguiente pregunta: ¿por qué es así? La fecha de caducidad nos recuerda que la calidad del producto va disminuyendo a medida que se agota su vida útil. Esta puede verse afectada por los siguientes factores:

  • Mala conservación derivada de una variación de temperatura (cambio brusco de temperatura), como la alta exposición al sol. Hay que tener en cuenta que entre los 5ºC y los 60ºC los microorganismos pueden creer de forma rápida sin problema. El límite máximo seguro para preservar una buena temperatura en los alimentos es entre 2ºC y 6ºC.
  • Una transferencia física de sustancias al alimento como oxígeno (si se trata de un alimento al vacío), aromas y olores externos.
  • Cambios químicos o bioquímicos.
  • Una mala descongelación de los alimentos.

Todo ello provoca modificaciones en las características organolépticas de los productos, por lo que hay que prestar atención al cuidado de los alimentos para reducir el riesgo de contaminación.

¿Quién actúa como responsable de fijar la fecha de caducidad?

Generalmente lo hacen los fabricantes o envasadores, siempre de acuerdo con lo que fija la ley. Para determinar la fecha, principalmente se tiene en cuenta la seguridad microbiológica, o lo que es lo mismo, los microorganismos causantes de infecciones.

Por último, ¿cómo se debe escribir la fecha de caducidad o en función de qué cambia?

  • Hay tres formas de escribir la fecha de caducidad:
  • Para los alimentos que pueden conservarse más de tres meses, se debe indicar como «consúmase preferentemente antes de» o «fecha de caducidad» seguido del día y el mes.
  • Para los alimentos que sí pueden conservarse más de tres meses, se debe indicar como «consúmase preferentemente antes de» o «fecha de caducidad» seguido del mes y del año.
  • Para los alimentos que pueden conservarse más de 18 meses, se debe indicar como «consúmase preferentemente antes del final de» o «fecha de caducidad» seguido del año.

Con esta información, esperamos haberte ayudado a entender un poco más el mundo de la alimentación. En Merca What encontrarás los mejores productos y con ellos podrás poner en práctica el conocimiento que has aprendido aquí, ¿te atreves?

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